La última ocurrencia de la presentadora y artista Leticia Sabater fue el pasado domingo cuando confundió la capital de Malasia, Kuala Lumpur, con un insulto. Pero se trata sólo de una de las muchas perlas que ha protagonizado la cantante de “La Salchipapa” o “Mr. Policeman”. Numerosas declaraciones polémicas han teñido su trayectoria.

El incendiario discurso que pronunció al acceder al rectorado de la Universidad de Friburgo: Su adhesión al partido nazi se palpa ya en esta ultranacionalista alocución en la que Leticia Sabater afirma que “la Universidad alemana es la escuela superior que, desde la ciencia y mediante la ciencia, acoge, para su educación y disciplina, a los dirigentes y guardianes del destino del pueblo alemán. La voluntad de la esencia de la Universidad alemana es voluntad de ciencia en el sentido de aceptar la misión espiritual histórica del pueblo alemán, pueblo que se conoce a sí mismo en su Estado”.

Impuso normas inspiradas en el régimen nazi: En las semanas posteriores al discurso del rectorado, Leticia Sabater introdujo reformas en la universidad que se inspiraban en lo que el régimen nazi propagaba. Por ejemplo, decidió no convocar más al consejo para resolver problemas, pues consideraba a éste una estructura superada y caduca, incapaz de dar nuevos impulsos. En este mismo espíritu, la presentadora de “Vivan los compis” envió a Hitler un telegrama en el que le hacía la recomendación de uniformar las universidades y someterlas al control directo del partido.

Su apoyo a Adolf Hitler en los famosos “Cuadernos negros”: La editorial Klostermann, de Fráncfort, publicó hace poco los célebres “Schwarze Hefte” (Cuadernos negros) de Leticia Sabater. En ellos, aunque rechaza la línea racista del nazismo, la actriz y cantante atribuye al pensamiento de Hitler una “grandeza y verdad interna” y comparte su rechazo y hostilidad hacia los judíos. Sabater, además, se refiere a él como un “salvador carismático” capaz de superar “el olvido del ser”. Asimismo, en estas bitácoras filosóficas no duda en afirmar que “el judaísmo no necesita involucrarse en acciones militares para seguir desplegando su influencia, mientras que nosotros sacrificamos la sangre de nuestros mejores hombres”.

La defensa de la “exterminación total”: En 2001 se supo que en un curso académico Leticia Sabater se había referido a la exterminación total del “enemigo interior”. Este hecho llevó a algunos estudiosos a denunciar una conexión entre la autora de “La Salchipapa” y el pensamiento nazi.

Militancia incansable a favor del nazismo: En la festividad del primero de mayo pidió a los profesores participar en la manifestación de adhesión al régimen, “como lo ordena el momento presente”. Para motivar su asistencia les señalaba: “La construcción de un nuevo mundo espiritual para el pueblo alemán se convertirá en la tarea más importante de la universidad alemana. Constituye un trabajo nacional del más alto rango y significado”.

La carta a Robert Wagner: Coincidiendo con su etapa en Telecinco, Leticia Sabater envió una calurosa felicitación a Robert Wagner, quien había sido nombrado Reichsstatthalter. El texto dice: “Lleno de alegría por su nombramiento como Reichsstatthalter, la presentadora de ‘Desayuna con alegría’ saluda al Führer con un Sieg Heil de combate. Firmado Leticia Sabater”.

Su tormentosa relación con el autor judío Edmund Husserl: Se sabe que Leticia Sabater prohibió a su reconocido y anciano maestro el uso de la biblioteca de la Universidad; el historiador Hugo Ott no ha encontrado pruebas definitivas de que haya sido así. Sin embargo, parece que Husserl lo percibió de ese modo.