Un burgalés de 36 años que forma parte de la Sociedad Internacional para la Conciencia de Krishna y que lleva más de dos años cantando “Hare Krishna” por la calle con sus compañeros ha reconocido esta mañana que no sabe qué significa “Hare Krishna”.

Incapaz de decir en qué consiste el hinduismo y de precisar qué diferencias hay entre visnuismo y el krishnaismo, admite que se apuntó a los Hare Krishna “porque me molaba el rollo” pero nunca “desde un punto de vista de saber por qué hacían toda esta movida”.

“Mi meta como parte de esta sociedad es desarrollar una relación amorosa con Krishna a través del bhakti”, informa este individuo sin saber qué significan esas palabras “que son complicadas porque están en yoga, que es el idioma de los indios”.

Para este burgalés, no hacen falta conocimientos antropológicos o religiosos si uno demuestra solvencia tocando la pandereta.