Tras detectar un par de imprecisiones en las últimas misas, Dios Nuestro Señor ha llamado a revisión al Papa Francisco, a quien se llevará al Cielo a fin de realizarle unos “pequeños ajustes” sin importancia. “El Papa Francisco estaba funcionando al 95%, lo que es una ‘ratio’ muy alta pero sin duda incompatible con la infalibilidad pontificia que se espera de él”, explica el padre Almunia, teólogo del Vaticano.

Desde la Santa Sede no han especificado a qué tipo de arreglos someterá el Altísimo a Su Santidad pero confían en que en dos semanas vuelva a estar operativo y funcionando a pleno rendimiento. Lo que ha motivado que el propio Creador someta a Bergoglio a unos cambios han sido unos tartamudeos durante una misa y el hecho de que la mayoría de los rezos de la cristiandad le estén llegando al Señor incompletos o a un volumen muy bajo.

El Altísimo teme que al Santo Padre se le haya invertido la polaridad del capacitador, lo que le hace perder potencia y le obliga a bendecir tan sólo agua destilada. “Dios calibrará la mitra de Su Santidad y chequeará los problemas de conectividad; nada grave, por ahora aún merece la pena repararlo porque está casi nuevo”, explica Almunia.

La conexión de la cristiandad con la divinidad, la gestión de la Providencia y las consultorías sobre la Salvación las llevarán becarios cristianos hasta que Dios considere que Bergoglio está completamente revisado y a punto.