¿Vives solo? ¿Tienes pareja pero lleváis horarios incompatibles y nunca coincidís? ¿Crees recordar que tenías pareja pero no estás seguro? Diez sencillas comprobaciones pueden ayudarte a salir de dudas.

1. Pelos en el desagüe: Si eres rubio y llevas el pelo rapado y en el desagüe de la ducha encuentras pelos largos, morenos y rizados, cabe la posibilidad de que no sean tuyos sino de la persona con la que compartes piso.

2. La colada: Has encontrado seis bragas y cuatro sujetadores. Podríamos afirmar que vives en esa casa con una mujer. Aunque igual te gusta llevar ropa interior femenina. ¿Te encanta, verdad? Sí, lo sabemos.

3. Comprueba si tu cama es de matrimonio: Si en la cama en la que duermes cabría sin problema un cuerpo más, puede significar que te mudaste a esa casa con tu novia. Novia a la que no ves desde hace años por incompatibilidad de horarios.

4. Revisa tu estado en Facebook: Atención, esta parte es importante: si en Facebook pone que estás “en una relación” o “casado”, probablemente sea porque estás en una relación o casado. En cualquiera de los dos casos es muy posible que no vivas solo.

5. “Post-its”: En tu nevera aparecen por la mañana crípticos “post-its” con mensajes del tipo “Hoy recoge tú a los niños”. No sabes ni quién escribe esas notas ni a qué niños se refiere. En este caso, si no vives solo, vivirás solo muy pronto e igual te llegan cartas de un abogado.

6. Cuenta tu vajilla: Es raro que compraras 16 vasos y 20 platos para ti solo. Ni siquiera en la semana sin IVA de IKEA harías una estupidez así. Puede ser un claro ejemplo de que no vives solo, aunque es mejor que lo corrobores con el siguiente paso.

7. Inspecciona el lavavajillas: ¿De esos 20 platos te has encontrado en el lavavajillas cinco de ellos con restos de comida que no has probado? No queremos afirmar cosas a la ligera, pero probablemente sí vives con otras personas, en concreto con cinco.

8. Cámaras de seguridad: Coloca cámaras de seguridad por toda tu casa y revisa las grabaciones cada día. Si en las imágenes aparecen otras personas que no seas tú, o bien vives con gente o bien han entrado a robar.

9. Pon cepos: Puede que descubrir a tu pareja o a tu mejor amigo gritando de dolor y con el tobillo atrapado en un cepo no sea la forma más agradable de descubrir que, efectivamente, no vivías solo en tu piso. Sin embargo, sí es la más efectiva.

10. Deja tu trabajo y no salgas de casa: Es una buena forma de saber si convives con otra gente en el piso que, a partir de ahora, no podrás pagar.