Según documentos de la Agencia Tributaria filtrados esta semana, en los que figura la casilla de la Iglesia marcada con una equis, millones de españoles habrían estado financiando a la Iglesia católica en contra de la separación entre Iglesia y Estado que establece el artículo 16.3 de la Constitución Española desde 1978.

Los acusados pasarán a disposición judicial esta semana y deberán responder por las donaciones ilegales, frente a las que la propia Agencia Tributaria habría hecho la vista gorda hasta ahora fomentando incluso la ilegalidad mediante los formularios de la Renta.

“De confirmarse, sería el mayor escándalo de corrupción de la democracia española, tanto por la gravedad de los hechos como por la cantidad de españoles implicados en la trama”, ha advertido la Fiscalía Anticorrupción.

Muchos españoles han acudido en masa a las iglesias para confesarse con la idea de obtener reducciones de pena por buena conducta. “Yo sólo hice lo que me dictó la Virgen”, se excusa una sospechosa de 67 años, que no duda en implicar en el asunto a las más altas instancias del catolicismo.

La investigación en curso acredita que la propia Iglesia católica habría incentivado este tipo de financiación prometiendo a cambio la salvación eterna. De confirmarse esto, no se salvaría ni Dios.