Apple ha anunciado hoy que el mes que viene empezará a tomar a todas las esposas de los clientes que aceptaron los últimos Términos y Condiciones de iTunes. El consejero delegado de la compañía recuerda que, en una de las cláusulas de este documento legal, los clientes cedían a sus mujeres a la empresa californiana así como a su primogénito, que será sacrificado en la plaza mayor de Silicon Valley.

“Estábamos dando mucho a cambio de casi nada”, argumenta Apple, que considera que “el pago por nuestros productos no es suficiente para compensar el esfuerzo que hacemos y lo mucho que solucionamos la vida a la gente”.

Consciente de que estaba exigiendo un gran sacrificio a los usuarios, la empresa había sopesado alternativas en el caso de que nadie quisiera aceptar las condiciones. “Contra todo pronóstico, a todo el mundo le parecieron bien”, informa Apple.

Una vez cedidas las esposas, los suscriptores de iTunes deberán acudir a su Apple Store más cercana para entregar sus prepucios y convertirse al judaísmo, tal y como aceptaron en 2006.