Deshidratado y con varios kilos menos, Marshall, el cachorro de dálmata protagonista de la serie infantil La Patrulla Canina, fue rescatado ayer por la perrera municipal de Calahorra a las puertas de una gasolinera de la N-232. Aunque aún no se saben los motivos del abandono, las bajas audiencias de su tercera temporada y los cada vez más ramplones conflictos argumentales de Marshall podrían haber llevado a Ryder, el líder de la patrulla, a abandonar al can en una estación de servicio.

Según las autoridades, Marshall se encuentra “muy bajito de ánimo”. Por lo visto, el perro bombero no hace otra cosa que repetir sus hazañas con la Patrulla Canina, sin entender por qué ha sido abandonado. “Reparé el triciclo de Álex, salvé Bahía Aventura mil veces, ayudé al Capitán Turbot cuando perdió la custodia de sus hijos… ¿Y así me lo agradecen?”, repite Marshall durante todo el día.

El director de la perrera municipal PERRASA, Fernando Conesa, afirma que están intentando con todas sus fuerzas buscarle a Marshall una nueva familia. “Hemos publicado un tuit. Más no podemos hacer”, asegura. Conesa añade que “Marshall, a pesar de su torpeza, era un miembro leal y valiente de la Patrulla Canina. Tiene miedo a volar. También es muy amable, especialmente con las aves”.

Dolores Parmalat, portavoz en España de la protectora de animales PETA, lamenta que las cadenas de televisión “no tengan más paciencia con las audiencias y condenen a los animales a convertirse en juguetes rotos obligados a hacer bolos en circos de provincias”.

Desde PERRASA informan que, si en dos días Marshall no ha encontrado un hogar, tendrán que “dormirlo”.