Varios interventores de diferentes partidos aseguran haber detectado movimientos extraños en sus respectivos colegios electorales. Todos ellos han visto a un varón de unos 50 años, de estatura media, sin nariz ni orejas, con la cara pixelada “y formado enteramente de caucho” ejercer su derecho al voto en repetidas ocasiones y bajo distintos nombres.

“Se han agotado las dos papeletas de Vox disponibles en el colegio electoral, bastante por encima de lo previsto, y ahí es cuando hemos empezado a sospechar”, ha explicado ante las cámaras Vicente Doñate, interventor de Ciudadanos del Colegio Público Sigmund Freud, de Valladolid.

Tras personarse la Policía, se ha constatado que Vox habría estado generando votantes usando impresoras 3D en modo “rápido borrador”.

“La falta de recursos ha obligado a la formación a imprimir varias veces un modelo de stock llamado Walter y que viene incorporado en el software de la impresora como impresión de prueba”, ha explicado un agente.

No es el primer acto ilegal que podría haber realizado esta formación: en un colegio de La Línea de la Concepción se ha presentado un mono hablando inglés con acento andaluz y gritando “Gibraltar español”.