El pasado 12 de abril, durante la grabación del programa 246 de Master Chef Junior, Pedro Bellido Ruiz, de once años de edad y natural de Málaga, fabricó por accidente gas mostaza cuando trataba de preparar unos corazones de patata con esferificación de salsa alioli.

“Comenzamos a ver un humo amarillo saliendo del cazo de la salsa. Nos pareció extraño”, afirma Rodrigo Castaño, cámara del programa. “Cuando otro compañero que grababa un primer plano del plato cayó al suelo asfixiado, entendimos que algo no iba bien”, añade.

A pesar de la potencial peligrosidad del producto, Pepe Rodríguez, presentador y jurado del programa, insistió en probar el gas mostaza “para no hacerle un feo al crío”. Con los ojos llorosos e irritados, dijo sobre él que “aunque un poco fuerte, la verdad es que está cojonudo”. Luego, se desmayó.

Tras el veredicto del presentador, el equipo del programa decidió llamar a los Técnicos Especialistas en Desactivación de Artefactos Explosivos (TEDAX), que hicieron explotar el cazo de gas mostaza de manera controlada pese a que la madre del concursante exigió probar el plato que había elaborado el niño.

“El crío no tiene la culpa”, comenta el coordinador de operaciones de los TEDAX. “Aquí cocinan con mucha presión, debió de confundirse con algún ingrediente y las sales electrófilas reaccionaron con los neuclófilos formando un enlace covalente. Le podría haber pasado a cualquiera”, explica.

No es la primera vez que un caso así se da en un plató de televisión. En 2015, un concursante de Top Chef creó Napalm al batir una salsa de chiles para unos tacos mexicanos. En esa ocasión, cinco miembros del equipo del programa perecieron abrasados pero, por suerte, los tacos pudieron salvarse.