El exbeatle Ringo Starr confesó ayer en las redes sociales que de joven le hubiera gustado disponer de una copia en vinilo de alguno de los discos de su grupo. “Estábamos empezando, no tenía mucho dinero y no me los podía permitir”, explicó el artista, añadiendo que ahora, gracias a las reediciones, “vuelvo a verlos en las tiendas pero siguen siendo muy caros para mí”.

Tras estas declaraciones, la discográfica EMI contactó ayer por la tarde con Ringo Starr para ofrecerle copias de los álbumes de los Beatles sin coste alguno, aclarando que, como miembro de la banda, siempre tuvo derecho a tenerlas sin necesidad de comprarlas en las tiendas. “No, hombre, no, las vuestras son para vosotros o para que se las deis a los periodistas para que hablen de nosotros”, ha respondido Starr esta mañana, avergonzado.

Además, Starr ha reconocido que tiene una cinta de casette en la que grabó en su día varias canciones del grupo que sonaban en la radio. “Como reconocía las canciones enseguida, encendía la grabadora y conservo algunos temas”, apuntó. Su compañero Paul McCartney le obsequió además con una fotocopia en color de la portada del álbum blanco y, por veinticinco libras, se la firmó en una esquina.

“De todos modos, a mis familiares les recuerdo que en unas semanas es mi cumpleaños. Ahí lo dejo”, ha informado el músico a última hora de la mañana. “Siete de julio, que nunca os acordáis”, ha añadido.