“Si el partido decide cortarme la coleta y confiársela a otra persona yo asumiré esa decisión como propia”, ha declarado esta mañana Pablo Iglesias admitiendo un resultado electoral que no era el esperado y poniendo su pelo “a disposición del partido” para ayudar “en lo que se considere oportuno”.

“Mi pelo está aquí, detrás mío, lo he llevado yo todo este tiempo pero no voy a poner ningún obstáculo para pasarle el testigo a Íñigo, a Alberto o a Carolina, personas a quien no sólo les favorecería mi pelo sino que lo llevarían con dignidad e ilusión”, ha declarado Iglesias. Su formación ha obtenido 71 escaños, un número por debajo de lo esperado, aunque Iglesias ha evitado hablar de ‘fracaso’ y, de hecho, considera que su coleta se ha consolidado en el panorama político español.

“Queda mucho trabajo por hacer, seguiremos empujando y seguiremos creciendo, poco a poco, cortando las puntas sólo cuando sea necesario”, ha declarado Pablo Iglesias intentando recuperar el optimismo de una campaña que, según algunas previsiones, conducía a la formación de izquierdas a La Moncloa.

“Lo importante es la coleta y los ideales que representa, no la persona que la lleva; yo sólo soy un instrumento, es la coleta lo que necesita España”, ha insistido el secretario general de Podemos.

Esta tarde, el líder de Podemos se arrodillará ante la vieja guardia de Izquierda Unida y se cortará la coleta depositándola a sus pies.