Temiendo que las cámaras le arrebaten su “esencia vital”, Mariló Montero ha anunciado en directo el final de su etapa al frente del programa La mañana de La 1 y de su carrera en televisión. “Gracias a TVE, gracias a mis buenos compañeros, aquí concluyo mi ciclo en televisión porque temo que las cámaras me arrebaten el alma para siempre”, ha afirmado la presentadora, que ha evitado mirar directamente a las cámaras durante toda la emisión y ha abandonado así la cadena pública después de siete años.

“¿Qué quieren que les diga? Yo no puedo negarles que sentía cierta intranquilidad al saber que las cámaras captaban mi imagen y podían apoderarse de mi espíritu, sinceramente. No está científicamente comprobado, pero nunca se sabe si tu alma se va a quedar atrapada ahí y tú te vas a quedar seca por dentro”, explicaba la presentadora, que teme que su psique acabe recluida eternamente en el interior de uno de los aparatos.

“Los seres vivos poseemos una entidad inmaterial que puede viajar por el aire y llegar a sus hogares, y temo que la mía se agote por completo tras esta etapa maravillosa navegando entre cables y antenas en forma de eco de mi energía vital. Salud y suerte”, ha concluido Montero antes de dar por finalizado el programa. Tras la emisión, según fuentes de TVE, la presentadora ha intentado romper algunos de los monitores del plató para liberar su imagen.

“Me oigo chillar ahí dentro, me estoy secando, necesito que me devolváis mi éter”, habría exclamado.

Antes de abandonar las instalaciones de la cadena, la presentadora quiere asegurarse de que Televisión Española no guarda ninguna copia de sus intervenciones, según han informado fuentes del ente público.