Los españoles han decidido depositar su desconfianza en el Partido Popular cuatro años más. Los resultados de los comicios celebrados ayer certifican que el partido de Mariano Rajoy es el elegido para liderar el hartazgo y el desapego de la sociedad los próximos cuatro años.

El presidente de la formación azul ha mejorado los resultados de diciembre superando la línea del 32,93% de los votos. Sus esfuerzos por situarse a la cabeza de la incertidumbre, la indignación ciudadana y la indiferencia ante las instituciones ha dado, pues, sus frutos, especialmente en la recta final de la campaña electoral, en la que el escándalo de las grabaciones del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, acabó de aupar al PP a la cumbre del descrédito.

La unión entre Podemos e Izquierda Unida (IU) no ha conseguido superar al PSOE, que sigue aglutinando los votos de la izquierda desnortada. Los españoles continúan apostando por el desencanto en detrimento del miedo que ofrecían las fuerzas del cambio.

Rajoy pedirá al PSOE que desde este mismo lunes se siente a negociar el Gobierno de siempre para dar continuidad al proyecto de la decepción y el desapego del que ha decidido recelar, una vez más, la ciudadanía.