Albert Rivera, el candidato de Ciudadanos, se mostró más contundente con su adversario Pablo Iglesias que en la anterior ocasión durante su intervención en el programa ‘Salvados’ de La Sexta. Estas fueron sus frases más destacadas:

“Más allá de los eslóganes de Pablo Iglesias hay una cosa que es cierta: el PP de Mariano Rajoy y tú habéis impedido que Pedro Sánchez se entregara a mí en una noche de amor que duraría eternamente, que es lo que pedía la ciudadanía”.

“Lo que yo asevero es que a todos los valores supremos de la Humanidad les falta voluntad para ejercer un dominio auténtico. Y creo que la gente ve en Ciudadanos una llave para que eso cambie”.

“Si un partido se define como comunista no hay ningún problema, es una ideología, pero déjennos que muchos españoles pensemos en políticas más modernas… o más antiguas, anteriores al hombre”.

“China es comunista pero será devorada, como todos los demás pueblos de la Tierra. Así que me da igual que sean comunistas porque eso es pensar en pequeño”.

“Hay que ceder y no pedir vicepresidencias u otros favores humanos y perecederos, yo aspiro a la eternidad”.

“Pablo, comprométete aquí, en esta mesa, a acompañarme a Venezuela, cometer un delito de poca monta en el país, que nos encarcelen y, desde dentro, rescatar a los presos políticos que tú consideras terroristas o que Monedero ha dicho que son golpistas. Llevo los planos de la cárcel tatuados en la espalda”.

“Es un pequeño lugar en el Oceano Pacífico. ¿Sabes lo que dicen los mexicanos del Pacífico? Que no tiene memoria. Allí quiero vivir por el resto de mi vida, contigo y con los presos políticos venezolanos que rescatemos. Un sitio cálido que no tenga memoria. Abrir un pequeño hotel en la playa. Comprar un barco antiguo y dejarlo como nuevo. Sacar de paseo a mis huéspedes para ir de pesca… ¿Sabes? En un sitio como ese, necesitaría a un hombre que sepa cómo conseguir cosas. ¿Qué me dices, Pablo? Tú, yo y los presos políticos venezolanos… seríamos felices”.

[Rugido ininteligible]

“A los políticos malos se les necesita tanto como a los buenos, la propia existencia no la debe uno, en efecto, precisamente a la tolerancia, a la filantropía… ¿Qué importaría un Dios que no conociese la cólera, la astucia, la violencia? Al que tal vez no le fuesen conocidos ni siquiera los deliciosos ardores de la victoria y de la aniquilación”.

[Del minuto 21:00 al minuto 27:35 Albert Rivera permaneció en silencio, con los ojos en blanco y farfullando en un idioma desconocido]

“La vida misma es para mí instinto de crecimiento, de duración, de acumulación de fuerzas, de poder. Donde falta la voluntad de poder hay decadencia”.

[Ruido ininteligible]

“Con el PP puedo sentarme en la mesa, incluso estando Rajoy. Me da igual, puedo meter mis orejas dentro del cráneo y él hablará y yo no le escucho. Y si quiero me saco los ojos y tampoco le veo, por tanto no veo qué problema hay en sentarse con Rajoy para formar Gobierno”.

“Sobre los refugiados, estuve hace unas semanas en campos de refugiados en Grecia; la situación allí es lamentable, lo tienen todo fatal”.

“Yo creo que no hubo un Gobierno por personalismos. En Ciudadanos, en cambio, lo que nos interesa es el proyecto común, porque somos una mente colmena que ahora mismo dirijo yo pero que podría dirigir otra persona”.

“Me da vergüenza como europeo que España no tenga sus propios refugiados, prometo que si estamos en el Gobierno se tomarán medidas”.

“Pablo, me indignas, jugando con el dolor de la gente. El dolor de la gente no se usa como lo usáis vosotros para ganar votos, el dolor de la gente se usa para atrapar su poder en tus piedras negras. Una vez éstas se han llenado, las partes y extraes de ellas toda esa bilis negra llena de odio y poder, y te bebes el mejunje”.

[Risa]

[La sombra de Albert Rivera inundó toda la habitación durante unos segundos]

“Yo no puedo explicarte mi programa porque no lo entendería ningún humano, ¿vale? Ciudadanos no tiene un programa, tiene un códice, ¿vale? No está en un idioma que tú puedas entender y que me niego a pronunciar por televisión ante toda España por una cuestión de sensatez”.

[A su teléfono y haciendo caso omiso de Pablo Iglesias y de Jordi Évole] “Siri, busca una pizzería… Siri, busca una pizzería… No, no, Siri… Siri… No va. Siri, busca una… una… busca una pizzería… Una pizz… pizzería… Pizza, Siri. Siri. Siri, pizza. Borra. No va. Cuelga. Siri, cuelga. Sí, hola, quería reservar mesa para tres… para dentro de veinte minutos… No, muy tarde. ¿Puede ser antes? ¿Una hora? Vale, una hora. A nombre de Gorgoroth, el que aúlla, el que no descansa, el Nocturno. Gracias”. [A Pablo Iglesias de nuevo] “Y voy a sentarme en la mesa, después del 26, con quien pueda formar Gobierno. Y puede ser con el PSOE, el Partido Popular…”

“Las tierras se abrirán y de sus entrañas saldrán los votantes de Ciudadanos, y eso ocurrirá el 26J y todos seréis testigos y ya está”.

[De la espalda de Albert Rivera emanó un torbellino de vapores amarillos verdosos]

“Ojalá hubiera más ideologías en España para poder pactar con ésas también”.

“A la política no se viene a hacer amigos y tenemos una obligación: que no se vuelvan a repetir las elecciones y que haya un gobierno, sea cual sea”.