Humana, fundación dedicada a la venta de ropa de segunda mano, vendió esta semana un traje sin retirar antes a Marcelino Camacho Sáenz, su anterior dueño. Lo descubrió Wilfredo Bautista, natural de República Dominicana, al tratar de probarse la chaqueta.

“Al principio pensé que se trataba de un maniquí, pero cuando me pidió un cigarro entendí que algo raro pasaba”, explica Bautista.

Los responsables ya se han disculpado aunque aclaran también los motivos del suceso. “Tenemos una carga de trabajo importante”, asegura el supervisor de la tienda de Madrid en la que apareció Marcelino. “La gente viene a donarnos ropa y no tenemos tiempo para comprobar si dentro de algunas prendas se han dejado olvidado a un familiar”, explica.

Tras la polémica, los empleados han comprobado todas las prendas de sus establecimientos para evitar que se repitan hechos similares. Según Humana, han encontrado a dos adolescentes dentro de un chándal y un abrigo de plumas respectivamente y a una anciana dentro de una bata de raso.

A raíz del incidente, Humana ha lanzado un comunicado oficial en el que pide a los clientes que, si van a donar ropa, comprueben antes si en su casa no falta algún abuelo, cuñado o esposo. “Es lo más que podemos hacer. Si aun así nos siguen dando ropa con gente dentro, los tendremos que vender”, aseguran desde la marca.

“Eso sí, a las prendas con antiguos dueños incluidos les aplicaremos un extra del 5%”, afirman tajantes desde Humana.