Imaginándose a sí mismo con la responsabilidad de dirigir a España, Alberto Garzón, número cinco de la lista de Unidos Podemos por Madrid, lleva seis horas ante la urna electoral del Colegio Público Manuel Laza Palacio de Málaga negándose a introducir el voto por miedo a que su partido obtenga un buen resultado y que “una sucesión de problemas” culmine en su investidura como presidente de todos los españoles”, según sus palabras.

“Hoy es una jornada muy importante, un día histórico en el que Unidos Podemos y los ideales de izquierda podrían recuperar el poder de las instituciones”, ha declarado el político sin atreverse a soltar el voto, medio introducido en la urna desde hace horas. Desde el colegio electoral aseguran que Garzón ha llegado a las 9:30 de la mañana y, al acercarse a la mesa, “ha empezado a balbucear cosas sobre ser presidente y a formar cola detrás suyo”, según los testigos.

“Cuanta más gente vote, más asegurado estará el cambio histórico”, ha dicho sudando.

Pese a la insistencia de los presidentes de mesa, el político parece incapaz de salir de su bloqueo. “Ya va, ya va, y espero que con este gesto y con el de otros muchos miles mi partido obtenga un buen resultado, voy a votar ahora mismo, con decisión”, ha declarado Garzón una y otra vez, completamente inmóvil. “Y si mi partido obtiene un buen resultado y por lo que sea falla Iglesias, falla Errejón y fallan algunos más… puede que incluso yo llegue a presidente”, ha dicho. A continuación ha pedido un vaso de agua y paciencia a los cientos de ciudadanos que aguardan su turno para votar.

Alberto Garzón ha aprovechado la presencia de las cámaras que se han ido acumulando a su alrededor para defender que la ciudadanía vote “de forma responsable” y ha defendido a los candidatos “con auténtica experiencia presidiendo un país”.