Con la llegada de las fechas estivales, que traen consigo una mayor afluencia de peregrinos que recorren el Camino de Santiago, los responsables del Arzobispado de la ciudad gallega han decidido inaugurar un peaje para catalanes que han construido en mitad del recorrido.

“Desde la Iglesia siempre hemos intentado que el Camino de Santiago promueva la reflexión y la fe pero también el encuentro y la integración”, explica Amancio Sobredo, sacerdote en la Catedral de Santiago. “Por eso mismo se ha construido el peaje, para que los catalanes se sientan como en casa”, afirma.

Desde primera hora del pasado lunes, los peregrinos catalanes hacen cola para pagar el peaje mientras el resto sigue su ruta sin detenerse.

“Es la primera vez que venimos. Hasta ahora no nos fiábamos porque era gratis”, confiesa Joan Ballet, de 46 años de edad y natural de Santa Coloma de Gramenet. “A mí que me cobren, no quiero favores de nadie”, añade Roser Gispert, esposa de Ballet.

Los responsables del proyecto han mostrado total transparencia a la hora de explicar el uso que se dará a parte del dinero depositado en el peaje. “Financiaremos la construcción de otro peaje. Justo antes de llegar a la catedral”, aclaran. “No es lo mismo ver al Santo después de abonar 8,45 euros que verle a secas. El pago lo hace más emocionante”, aseguran. “Y más si eres catalán, que luego no vas a gastar ni un euro en la ciudad”, añaden.

Otra opción que barajan en la Catedral es cobrar las hostias consagradas a los peregrinos catalanes que asistan a misa. “No están acostumbrados a lo de las tapas gratis, no queremos que se sientan fuera de lugar”, reiteran.