El Día de la Región de Murcia se ha convertido en uno de los eventos del año con mayúsculas. Como prueba, los centenares de fans que han salido hoy a la calle vistiendo pantalón de tergal, camisa de cuadros y acarreando incluso carritos de la compra llenos de bolsas de plástico con productos de la huerta.

“Soy murcianer desde pequeño porque mi padre era murcianer y mi abuelo también”, confiesa Pedro Martínez, uno de los cientos de españoles que están de celebración. Critica, eso sí, que las camisetas viejas de Caja Murcia, las zapatillas J’Hayber, los paparajotes y en general todo el merchandising murciano aumente de precio coincidiendo con esta festividad.

“A mí me sirve el disfraz del año pasado porque el chándal es muy ancho, pero hay gente que ha tenido que hacer apaños con cosas compradas en un H&M”, lamenta Martínez, que intentará reproducir en veinticuatro horas la vida de un murciano tal como él mismo la concibe: “He ido al estanco a por tabaco, luego he comprado arroz en el Día y esta tarde igual me voy a la piscina municipal”, explica.

“Hoy es el día en el que los murcianos salen a la calle”, apuntaba esta mañana Pedro Antonio Sánchez López, presidente de la Región de Murcia, que recuerda que hay espacio también para los seguidores de fuera. “Viene gente de Italia, de Alemania y muchos japoneses”, cuenta.

Gérard Bonhomme, “murcianer” de la ciudad de París, lleva meses preparando su momento. “Me he puesto hasta una prótesis que simula la típica barriga cervecera”, dice con orgullo y simulando con notable soltura el acento de la zona. “¡Acho! ¡Pijo!”, grita sin rubor mientras los otros seguidores que lo acompañan aplauden ebrios de cerveza Estrella Levante, de la que se consumirán unos 25.000 litros en toda la jornada.

Mañana, de resaca, todos los fans de Murcia abandonarán la zona y volverán a su rutina habitual hasta el año que viene.