España afronta el último partido de esta primera fase ante Croacia en una posición inmejorable: tras la goleada a Turquía, la Selección española tiene casi asegurado su pase a octavos como primera de grupo. Pero no hay que confiarse. Aunque un empate bastaría a los dos combinados, los croatas tienen suficiente calidad como para complicarnos las cosas y mucho.

Subasic: El portero. La “c” final de su apellido se pronuncia como “ch”, con lo que su nombre sería Subasich, pero pronunciado de forma más o menos cuartelera. Porque en croata la “a” se pronuncia “ae”, la “u” vendría a ser una especie de gemido lastimero y la “i” es el sonido que sale al hacer crujir los dientes. El sonido más parecido en castellano sería “Sobaquines”.

Srna: El lateral derecho croata. Se pronuncia Sarna, Serna o, en uno de los dialectos del sur de Croacia, Saruman. Es el mejor aliado de Sobaquines.

Corluka: Junto a Saruman y Sobaquines es la base de la defensa croata. La “C” inicial en realidad es una “z”, mientras que la “k” viene a ser entre la “ch” italiana y la “j” búlgara, pero al ir entre dos vocales se lee tximitxurri. Por tanto, su nombre, en castellano vendría a ser Zorlutximitxurri.

Domagoj Vida: El defensa del Dinamo de Kiev cuenta con un apellido sencillo, aunque no puede decir lo mismo de su nombre. Domagoj, según Janos Zicec, catedrático de Lingüística en la Universidad de Zagreb, “requiere llevar el cuello hacia atrás, desplazando el punto de articulación hasta la región palatal para luego proyectar la cabeza con fuerza adelante, con un buen gargajo a ser posible”.

Schildenfeld: Un central complicado. Ni siquiera los propios croatas saben pronunciar bien su nombre y suelen llamarle Chipendel.

Kovacic: Fundamental en el centro del campo, según el profesor Zicec la vocalización adecuada de este apellido “requiere correr veinte metros con la boca abierta para lograr una fricción turbulenta en el dorso de la lengua”.

Modric: El centrocampista del Madrid, bien conocido por toda la afición. Hay pocas dudas con la pronunciación de su nombre: “Mahadahondez”.

Rakitic: Ni en las cuatro temporadas que pasó en el Sevilla, donde fue conocido como Raquitrín, ni las dos en el Barça (Ratafía para los culés), ha logrado que nadie pronuncie correctamente su nombre, “Rumpelstiltskin”, el enano saltarín.

Perisic: Pericles.

Brozovic: Suele entrar por la derecha, en cuyo caso su apellido debe pronunciarse Brozorait, “derecha” en croata. A veces intercambia su posición con la de Modric, en cuyo caso escucharemos cómo sus compañeros gritan Brounzonauter: “Hombre que corre por el centro” en croata.

Mandzukic: El delantero que milita en las filas del Juventus posee uno de esos apellidos croatas en los que se juntan tres consonantes seguidas: “ndz”. Ni siquiera los filólogos han logrado ponerse de acuerdo y no saben “qué cojones hacer con este guirigay de letras, que así no hay quien se entienda, coño” (Janos Zicec, 2004: El Croata: hermenéutica y práctica). Por lo tanto, es mejor es referirse a Mandzukic simplemente como “Ey, Man”.

ENTRENADOR

Ante Cacic: El seleccionador croata cuenta con una triple “c” en su apellido. La Academia de la Lengua Croata permite convertir cualquiera de ellas en “ch”. Se le puede llamar Cachich, pero también Chachic, Chachich o incluso Chchchch, en castellano Chocho.

El partido se juega a las 21:00 en el Matmut Atlantique de Bordeaux (Burdeos).

Capacidad 42.215 espectadores, pero si se aprietan un poco caben hasta 42.300.

Césped: Cabernet Sauvignon con una porción significativa de Merlot, es un césped afrutado, de tonos jaspeados, con una fresca nota balsámica.