A la hora de vender una vivienda de segunda mano son muchos los detalles que atender. Desde Idealista aconsejan invertir en unas reformas básicas que añadirán valor a tu propiedad y harán que te lo quiten de las manos.

Haz que la cocina parezca funcional añadiendo a un cocinero: vende el piso con los electrodomésticos y un cocinero ya instalado. Hallar comprador puede resultar mucho más fácil si los futuros inquilinos ven que no tendrán que cocinar porque el domicilio ya cuenta con un profesional de la cocina residente. Los expertos aconsejan empotrar al profesional entre los muebles. Ikea ya vende unos muebles con puertas y bisagras que se acoplan en el torso del trabajador para que no quede feo visualmente.

Moderniza el baño con iPads: te saldrá algo caro, pero podrías sustituir el alicatado por iPads. Los iPads podrían mostrar un alicatado de aire vintage en la pantalla para conseguir una fusión única de diseño y autenticidad.

parquet

Cubre el suelo de madera usada: el suelo no es menos importante; la nobleza de la madera aportará a la vivienda un toque de distinción que sumará valor al precio. Si no quieres invertir en parqué, puedes cubrir el suelo con palés reciclados. A las personas modernas no hay nada que les guste más que los palés reciclados.

Pinta las paredes de oro: sí, pintar la casa es una de las formas más baratas y rápidas de dotar de valor un hogar. Píntalo de color dorado. Oro por todas partes: las paredes, el suelo, el techo… ¡Oro, oro! Los clientes creerán que la casa es de oro macizo y pagarán lo que sea creyendo que pueden fundirla para fabricar alhajas y lingotes. Cuando descubran el engaño será demasiado tarde. Truco: no digas en ningún momento que la casa está construida con oro, deja que la pintura lo diga por ti. La pintura, al no ser persona física, no puede ir a la cárcel.

Pon cortinas en cualquier paralelepípedo: las ventanas, el balcón, las puertas, la entrada a la ducha, el televisor, el microondas… tápalo todo con enormes ropajes. Las cortinas gustan a todo el mundo. Si hay algo sinónimo de lujo y sofisticación es tener que entrar a los sitios moviendo los brazos antes para retirar la tela y poder asomarte.

Busca un patrocinio: consigue que Heineken te patrocine la casa, que será un espacio Heineken decorado por la marca. Si encuentras un patrocinador para cada estancia es posible que dispongas de fondos suficientes para reformar la “cocina espacio Beefeater” o el “Baño BASF-Unicef”.

Orden, orden, orden: todo parecerá listo “para entrar a vivir” si ordenas un poco el piso antes de enseñarlo. Una buena manera es organizar los muebles por orden alfabético.

No vendas: si en mitad del proceso de venta te arrepientes y decides no vender tu casa todo el mundo pensará que es más valiosa. Tú ya no venderás el inmueble pero éste habrá ganado valor; reconfórtate pensando en esto mientras renuncias a tu sueño de vivir en otro sitio.