En ocasiones, perdemos la perspectiva sobre nuestros hogares y no somos conscientes de sus deficiencias. Por ello, es importante tomar distancia y ser críticos con nuestras viviendas para descubrir si son una auténtica ruina.

Te ayudamos señalando seis síntomas clásicos:

1- El “tejado semi translúcido de corte moderno” del que hablaba el anuncio son placas de uralita: efectivamente, si tu tejado son tres placas de uralita (o de cualquier material aún más tóxico) unidas entre ellas por cinta aislante o clavos oxidados puede que tu casa no sea todo lo confortable que cabría esperar. Exige al casero que te ponga un tejado de verdad o, al menos, que cubra la uralita con una lona azul para evitar filtraciones de agua si llueve.

2- Ya cabes en la grieta de la pared del baño: aquella grieta que los de la agencia os aseguraron que no era “nada importante” ha adquirido unas dimensiones tales que podría ser considerada una nueva habitación. Si tu casa aún no te ha sepultado al derrumbarse y aún estás leyendo esto, te recomendamos que exijas que la arreglen. Otra opción es alquilarle el espacio de la grieta a algún Erasmus o usarlo como trastero.

3- Has tenido que comprar una piragua para ir de una habitación a otra: te mueves por tu casa en piragua y tus pertenencias flotan sobre una capa de agua de medio metro. Sí, las goteras de tu casa ya podrían recibir el calificativo de cataratas. En estos casos es muy importante detectar de dónde proviene el agua y, sobre todo, dormir con el flotador puesto.

4- Tus armarios y cajones están llenos de explosivos: dinamita, goma 2, munición, armas… Los muebles de tu casa están llenos de armamento. Lo más probable es que te hayan alquilado el piso franco de algún grupo terrorista y quieran hacer que tú te comas el marrón si la Policía registra la casa. Tu casero probablemente se haya fugado a otro país, así que lo mejor que puedes hacer es preparar un buen montón de coartadas y, de momento, ir vendiendo el armamento al Cash Converters más cercano. Incluso de las peores desgracias puedes obtener un pequeño beneficio.

5- La tienda de campaña Easy Quechua de Decathlon te recuerda misteriosamente a tu casa: si además de esto tenéis que usar esterillas para dormir, la casa está situada en un descampado y la puerta se abre con cremallera, no cabe duda: os han alquilado una tienda de campaña haciéndola pasar por un “adosado unifamiliar”.

6- Una de las cláusulas del contrato es que te trasvistas y recibas a hombres por las noches: sí, te han alquilado la habitación de un puticlub y han aprovechado para que trabajes en él.

Si has alquilado una casa que cumple alguna de las anteriores características, queremos decirte un par de cosas. Una: te apoyamos y te animamos a que soluciones tu situación inmobiliaria inmediatamente. Dos: eres imbécil.