Los médicos del Hospital San Rafael, en Madrid, lograron salvar ayer en el último momento a José Luis Povedilla González, de 53 años. Ya recuperado del fallo cardiaco que le tuvo a las puertas de la muerte, Povedilla afronta ahora el trauma de haber visto toda su vida “como en fotogramas de una película” pero comentados por Concha, su exmujer.

“Al principio todo iba bien”, asegura Povedilla. “Imágenes de mis padres, de mi infancia… me sentía relajado, tranquilo, eran recuerdos muy bonitos. Pero fue llegar a la época de los 27, cuando conocí a Concha, y empecé a oír su voz comentando las escenas y, por supuesto, criticando todos mis errores del pasado”, añade. “Llevaba sin oírla desde la conciliación con su abogado, en los trámites del divorcio. Cuando la volví a oír casi me muero del susto. Bueno, clínicamente ya estaba muerto, pero es una expresión, ya me entienden”, explica.

Según cuenta el paciente, Concha, su exmujer, analizó al detalle y sin piedad todos los recuerdos del moribundo: “Mira ahí qué gordo estabas”, “Qué mal te quedaba esa camisa, que la llevabas reventona” y “Me acuerdo de ese día porque me dijiste que no habías sido tú y mira, aquí se te ve saqueando la nevera” son algunas de las frases que aún resuenan en la cabeza de Povedilla, ahora en tratamiento postraumático.

“La idea de morir me daba miedo, claro. Pero aquello era como volver a estar casado con Concha, y eso sí que me aterraba”, confiesa la víctima.

Los médicos creen que quizá fue ese shock el que hizo que José Luis sobreviviese finalmente. “La mente humana es muy poderosa”, nos explica J.M.S, neurocirujano del hospital. “Y las ganas de no volver a encontrarte con tu ex aún más, aunque sea en unos audiocomentarios”, sentencia. “El infierno era esto”, remata Povedilla.

Justo antes de recobrar la conciencia, la exmujer de Povedilla le preguntó si iba a dejar encendida la luz al final del túnel “como hacías siempre con las del pasillo”.