Tras el rechazo inicial de varias asociaciones de familias católicas, finalmente el Ayuntamiento de Benidorm ha anunciado esta mañana la apertura de la primera playa budista de España, un lugar al que podrán acercarse todos los seguidores de esta práctica. “Está entre las rocas y separada de la playa general, por lo que no habrá ningún conflicto”, explicaba esta mañana la concejal de urbanismo de la ciudad.

La Cala del Tío Ximo ha sido tradicionalmente, y desde los años sesenta, cuando el budismo se popularizó en España, un lugar de encuentro de estos practicantes. Hasta ahora, sin embargo, acudían a la playa sin reconocimiento legal y generando algunas quejas. “Se recomienda ir los fines de semana y fiestas, cuando hay personal de la asociación. En esos momentos el budismo es obligatorio y hay control para evitar a los mirones”, puede leerse en algunos foros de budistas, donde recomiendan calas escondidas a las que poder acudir y dejar el espíritu al aire.

“Se les ve todo el karma, acudí con mis hijos a pasar una tarde de playa en familia y algunos estaban allí alcanzando el nirvana con niños delante y todo”, lamenta una ciudadana contraria a la nueva normativa. “A veces hacen unas posturitas que se les abre todo el chakras y les puedes ver el tercer ojo con más nitidez de la que querrías”, insiste.

Los budistas, por su parte, señalan que “el budismo es natural, saludable para el cuerpo y la mente y debería ser lo normal en todas las playas”.

Algunos budistas aconsejan practicarlo también en los domicilios.

En el módulo central de la playa de La Victoria se celebró hace sólo unos meses un ‘baño protesta’ en favor del budismo. Tres hombres ataviados con túnicas se desprendieron de su “idea de yo” para reivindicar “la tolerancia social y el respeto hacia esta práctica en todas las playas”.

“A la playa se viene a bañarse con los críos o a enseñar la polla, a hacer cochinadas orientales que se vayan a su casa”, lamentaba un bañista esta mañana, observando a los primeros budistas que se han acercado a la arena.