El líder de Iberdrola, Ignacio Sánchez, ha cerrado este martes un acuerdo para que la compañía hidroeléctrica concurra a las elecciones generales con el propósito de presidir el Gobierno y constituir un grupo propio en el Congreso de los Diputados si obtiene los abonados necesarios.

Con el lema “Energía para España”, la compañía defenderá “una nueva corriente con energías renovables” avalada por su solvencia empresarial y su capacidad de “tranquilizar a los mercados”.

Durante la campaña electoral, miles de comerciales convencerán puerta por puerta al electorado ofreciendo competitivas tarifas de luz, gas y democracia con asistencia técnica las veinticuatro horas del día.

“Nuestros asesores tienen sobrada experiencia en la política”, recuerda el presidente de Iberdrola a quienes dudan de la viabilidad del nuevo proyecto político.

La irrupción de Iberdrola en el panorama político es vista por muchos como una confirmación del fenómeno de las puertas giratorias, que habrían dado ya la vuelta completa provocando que el IBEX-35 se meta en el capitalismo con el objetivo final de colocarse en la política.

“Los políticos de siempre trabajan con el objetivo de acabar en Iberdrola, cosa que les distrae del servicio público. Nosotros ya estamos en Iberdrola, somos Iberdrola y, por lo tanto, no tenemos ese problema”, se defiende Sánchez.

A última hora de la mañana, Repsol y Acciona se reunían para afrontar posibles pactos que lleven a ambas compañías a La Moncloa.