Después de comprobar que la sociedad se ha acostumbrado a ver feministas semidesnudas y que su mensaje ha dejado de llamar la atención, Femen ha anunciado que obligará a todas sus activistas a someterse a una intervención de cirugía estética a fin de hacer sus pechos más grandes, llamativos y atractivos “para todas esas personas a las que queremos convencer de nuestra revolución”.

“Así aprenderán todos esos machirulos; la visión de nuestros pechos les hará replantearse todo su sistema de creencias”, insisten las feministas en un comunicado.

En tanto que dueñas de sus cuerpos, las integrantes de Femen creen que pueden hacer uso de ellos como estimen conveniente. “Tenemos mucho que decir y nuestros pechos tienen que dar cabida a estos mensajes”, explica una portavoz de la organización. “Cuanto más grandes y bonitos, más gente se fija en ellos y más sitio tenemos para escribir nuestras reivindicaciones”, reitera.

“Mi cuerpo es mío, es hora de recuperar el poder que nos ha sido negado durante tanto tiempo. Se nos ha borrado de absolutamente todas partes y ahora es el momento de coger el micrófono y empezar a hablar por nosotras mismas. Por eso entendemos que nuestro movimiento tiene que ser construido y promovido por mujeres, aunque eso no quiere decir que no haya hombres en Femen que ayuden. ¡Claro que los hay! Pero nosotras somos las que ideamos las protestas, nuestros debates… El cuerpo, que es disidente al desnudo, sigue siendo el de la mujer. Es nuestro turno de hacer la revolución”, puede leerse en el pecho izquierdo de la primera activista que ya se ha sometido a la operación de agrandamiento de los senos.

Femen también está entrenándose para bailar ‘twerking’, un movimiento que consiste en agitar las caderas de forma sinuosa. Las activistas escribirán “putos” y “hombres” en sus glúteos izquierdo y derecho, respectivamente.