Los hijos y los nietos de José Manuel Cantín, segoviano de 75 años de edad, han admitido esta mañana a su entorno más cercano que llevan meses sin contactar con el anciano “por miedo a que esté muerto”.

Aunque la última vez que le vieron, hace casi cinco meses, Cantín se encontraba bien e incluso se mostró más animado de lo habitual jugando con sus nietos, su familia considera que “a veces cuando mejoran luego se ponen peor y acaban muriendo”.

Los hijos del anciano argumentan además que “sería un golpe muy duro para todos” descubrir que el hombre lleva muerto varios días en su pequeño piso de extrarradio.

“Estamos pasando por una etapa complicada de estrés y preocupaciones y una noticia así es lo último que necesitamos”, insiste la hija de Cantín. “Adoro a mi padre y quiero conservar la imagen de cuando estaba vivo”, añade pese a que no tiene pruebas de que su padre esté muerto. “A ver, por la edad que tiene, mucho no le puede faltar. Yo prefiero no pensar en esto, insisto, siempre he sido una persona muy positiva y no voy a cambiar”, sentencia.

A los nietos se les ha explicado que su abuelo “descansa feliz con la gente que más quiere en un sitio en el que todo es paz y tranquilidad”. Los padres creen que esta explicación “no falta a la verdad porque es suficientemente ambigua: el barrio en el que vive mi padre es un sitio muy tranquilo y su casa está llena de fotos nuestras”.

La familia lamenta el revuelo que ha causado su decisión de no visitar más al anciano y pide a los que sepan en qué estado se encuentra el hombre “que sean discretos y no nos digan nada. Es un tema de sensibilidad, empatía y sentido común pero a veces conviene recordar estas cosas tan básicas”.