Adelicia Rosán, natural de Tarragona, ha anunciado esta mañana que está embarazada y que su intención es cobrar al bebé los nueve meses de alojamiento y dietas. “Le ofreceré cómodos plazos de pago porque entiendo que vendrá al mundo sin liquidez ni músculo financiero”, matiza.

La mujer, que se define como “la primera embarazada neoliberal de España”, defiende que la privatización de su útero es la primera lección que su hijo va a recibir: “Nacen aprovechándose de recursos ajenos sin esforzarse ni rendir cuentas y luego nos sorprende que no emprendan cuando son adultos”, argumenta.

Tampoco descarta demandar al feto “si se vuelven a producir esos golpes injustificados en las paredes del útero que me están perjudicando en el trabajo”.

Lo primero que encontrará el recién nacido al llegar al mundo será un dossier con fotografías de la casa de su madre y varios planes de alojamiento con sus respectivas tarifas. “Mi idea es presentarle un plan de vida único que supere la oferta de su padre, que como no espabile se quedará sin retoño”, dice.

Rosán asume que la criatura “tiene derecho a elegir, dentro de sus posibilidades financieras, el proveedor que más le convenga para su ‘coaching’ vital”. Por este motivo, entendería que eligiera a otra persona para ser educado pese a que está segura de que “no hay nadie en el mercado que le garantice un servicio como el mío, que está libre de reproches de madre y chantajes emocionales porque la relación que propongo es estrictamente profesional”.

Tras realizar varias sesiones de “brainstorming” con expertos en “naming” y en “branding”, la madre ha optado por bautizar al niño con el nombre provisional de Robert Lucas, aunque “lo podrá cambiar durante los primeros seis meses por un suplemento de sólo nueve euros con cincuenta”.