Los bebés son de naturaleza intrépida y analizan los objetos, especialmente los punzantes, llevándoselos a la boca. Esto obliga a los padres a establecer ciertos protocolos de seguridad en su hogar. Ofrecemos algunos consejos básicos para los padres primerizos:

  • Ten en cuenta el peligro potencial de intoxicación e ingesta que puede haber en los productos que guardas bajo el fregadero como detergentes, baterías descargadas, cables, bolsas de plástico, herramientas, la caja de una pizza, el cadáver putrefacto del mensajero de Just Eat y el tractor Mercedes Turbo V900.
  • Para asegurarte de que tu hijo entiende perfectamente que los enchufes no son algo para jugar, apúntale a Ingenería Industrial.
  • Una manera de asegurarte de que tu bebé no aprende a hacer cosas peligrosas para él es que tu pareja y tú habléis entre vosotros usando un lenguaje encriptado mediante una máquina Enigma.
  • Guarda los medicamentos en un armario fuera de su alcance; de este modo, si se hace daño, no podrá hacerse ninguna cura y será consciente de que siempre dependerá de ti y de que jamás podrá valerse por sí mismo.
  • Para asegurarte de que tu niño no se ahoga con ninguno de los pequeños objetos que tiene a mano, lo mejor es hacer agujeros en todos los objetos de tu hogar, empezando por tu iPhone y tu portátil. En el caso de los objetos pequeños es necesario hacer agujeros mayores que el objeto en sí para que al aire pueda circular con facilidad. Es importante que haya más agujero que objeto en sí.
  • Los recién nacidos pueden quemarse más fácilmente que cualquier niño o adulto. Para prevenir quemaduras lo mejor es dejar enfriar la comida quince años antes de dársela a tu bebé. En el caso de los lactantes lo mejor es tocar ligeramente los pechos de la madre con el dorso de la mano, pues los pechos de una mujer alcanzan fácilmente los 65 grados.
  • Asegúrate de que tu bebé no se deprime. Suminístrale antidepresivos a fin de prevenir un posible suicidio, muy común en esa edad tan conflictiva.
  • Somete a tu bebé a pequeños golpes y descargas eléctricas para inmunizarlo.
  • Prescinde del gas.
  • Prescinde de la luz y vive en las penumbras. A él no le importará porque un bebé puede ver en la oscuridad con sus ojos de insecto.
  • Precinta los muebles.
  • Precinta las paredes.
  • Precinta a tu bebé y guárdalo en un lugar fresco y seco.
  • Compra una segunda residencia para ti y deja una completamente vacía para tu bebé.
  • No tengas bebé: la no existencia es lo que mejor va a proteger a tu bebé de cualquier accidente