Moderno, con mucha luz, un curioso suelo de hormigón y paredes muy blancas decoradas con divertidas fotocopias de grupos sindicales en contra de despidos masivos. Parece frío pero la sensación se diluye enseguida al llegar a la sofocante sala de espera, algo más llena de lo previsto. Merece la pena intentar sentarse, aunque para ello haya que fingir una pequeña cojera. El servicio es lento por exceso de clientela, pero conviene esperar y ser atendido por la doctora Manchón, muy atenta.

¿Una sugerencia? El delicioso café de la máquina del vestíbulo hizo viajar a nuestra mente hacia lugares recónditos y a nuestro cuerpo hacia el baño con una celeridad pasmosa.

¿El atractivo turístico? Matías, un adorable anciano hospitalizado desde el jueves en una camilla del pasillo se ha convertido en la auténtica “joya de la corona” del ambulatorio. Para los amantes de las sensaciones fuertes, se recomienda echar un vistazo rápido a la pústula de su rodilla izquierda.

CENTRO DE SALUD DE ARAVACA.
Dónde: Calle de Riaza, 5. 28032, Madrid.
Cuándo: No cierra, pero es mejor ir pronto.
Cómo: Se disfruta más enfermo o acompañando a un enfermo.

APTO PARA: hipocondríacos y ancianos.
NO APTO PARA: personas sanas o con mucho olfato.