Un adolescente de Vallecas ha publicado esta mañana en su muro de Facebook un texto en el que defiende “a capa y espada” la práctica del “poliamor”, argumentando que “uno se enriquece si mantiene relaciones con varias personas en vez de limitarse a una única pareja, como marca la tradición ya anticuada”. El joven asegura que predica con el ejemplo constantemente “masturbándome mientras pienso en personas distintas cada vez, o en varias al mismo tiempo”.

“Llamadme depravado, pero yo puedo acostarme con muchas chicas en un mismo día en mi imaginación”, sentencia con orgullo.

“No siento que esté engañando a la chica con la que he pensado esta mañana por mucho que ahora me haga una paja imaginándome a otra chica distinta”, reitera el adolescente. “Y si se pone tonta y posesiva, a la mierda, no vuelvo a imaginármela más porque no quiero ataduras cuando se trata de masturbarme”, explica.

El chico asegura que hace años, por mera inercia, se masturbaba pensando siempre en la misma persona ficticia, con la que perdió la virginidad en sueños. “Al final la relación se agotaba y, por mucho que probé a imaginármela en otras posturas, o sorprendiéndome ella con lencería nueva, o yo mismo usando la otra mano, la pasión murió y pasé semanas sin masturbarme y sintiéndome mal”, confiesa.

“Luego me sentí atraído por otra idea de mujer inspirada en una película que vi y me di cuenta de que la monogamia en cuestión de pajas es un error y que no hay que tener miedo a imaginar que estás con gente muy diversa. Conoces chicas nuevas y eso es bueno no sólo a nivel sexual sino de cara a potenciar la imaginación”, argumenta.

“A veces me imagino que la tía se queda a dormir y desayuna conmigo al día siguiente, pero procuro que no se confunda porque es sólo sexo”, apunta.

Según él, el hecho de relacionarse con otra persona a la que se imagina “no implica que esta persona me pertenezca porque ella tiene su vida y no me importaría que otro como yo se la imaginara también”. Considera que “sería tan absurdo como escribir una novela y enfadarte si el que la lee se imagina tus personajes”.

Respecto a la idea de relacionarse con chicas de carne y hueso, el adolescente afirma que, de momento, está instalado en la “nogamia” y considera que “la necesidad de tener sexo físico se debe a una masturbación insatisfactoria que te provoca frustración y al final tienes que recurrir a cosas de estas que a mí, sinceramente, no me van porque estoy muy satisfecho y ni siquiera me quedaría tiempo para más sexo porque me paso el día matándome a pajas teniendo a la tira de peña en mente”.