Un equipo internacional de científicos ha anunciado esta semana que no puede explicar el proceso que hace que Marisa Ferrerol, residente en Alcalá de Henares, abandone su condición humana y sea incapaz de recuperarla hasta que ha tomado un café con leche. “Vamos a analizar su ADN para comprobar si esta afirmación, que lleva repitiendo toda su vida, es verdad”, ha explicado el jefe del estudio a la prensa.

“No sabemos en qué momento de la noche abandona su condición humana pero, cuando llega la mañana, ella asegura reiteradamente que no es una persona, que es otra cosa hasta que se toma el café. Luego, si lo que dice es verdad, su ADN se reconfigura para devolverle a su condición de homo sapiens sapiens”, dice el científico.

Las primeras evidencias empíricas del estudio han mostrado que, efectivamente, Ferrerol “dista de ser una persona” debido a su pelo enmarañado como el de una bestia. “Durante ese estado, se comporta de manera muy desagradable con todo el equipo investigador y Marisa se excusa diciendo que no es persona”, insiste el investigador.

Hasta ahora, la “especiación” se entendía como un proceso que sólo tiene lugar de generación en generación, pero no durante la vida de un invididuo. “Lo que dice Marisa desafía la biología tal y como la conocemos y pone en jaque la teoría de la evolución”, dicen los científicos. “Pone patas arriba todo lo que la ciencia sabe sobre el café con leche”, añaden.

Los científicos han descartado que la afirmación de Ferrerol sea una forma de hablar. “Es evidente que, antes de ingerir café, el sujeto no responde a las características propias de un humano al uso porque, durante ese estado previo, se comunica con rugidos y un primitivo lenguaje no verbal basado en miradas y empujones”, declaran.