Según nuevos estudios del Instituto Nacional de Estadística, el español medio pierde anualmente 86,4 horas intentando conectar un aparato a otro vía Bluetooth.

“Cada vez que una persona intenta transferir un archivo de un móvil a otro o conectar el portátil usando el teléfono como router vía Bluetooth, se pierde una media de 3 horas hasta que el usuario se rinde”, ha explicado el director de la entidad, Modesto Cabellos.

En un año al uso, se acumulan casi cuatro días completos configurando los ajustes de red para nada. A lo largo de toda una vida, y si los fabricantes siguen apostando por el Bluetooth, todos los humanos habrán perdido 200 días de sus vidas “enviando documentos a imprimir y observando la cola de impresión”.

Uno de cada tres fallecidos lamenta en su lecho de muerte haber pasado tanto tiempo contemplando el mensaje “Explorando dispositivos…”.