Los 279.243 bares distribuidos por toda la geografía española utilizan exactamente el mismo ejemplar de bayeta para limpiar todas las mesas, según han reconocido los camareros españoles esta mañana en una rueda de prensa. “Por eso tardamos tanto en limpiar la mesa y tomar nota; a veces la bayeta está en la otra punta del país y hay que ir a buscarla”, han explicado los trabajadores.

“Ahora mismo están limpiando una mesa en Vigo, luego van unos señores de Córdoba y luego les llega el turno a ustedes y entonces ya puedo tomarles nota”, explicaba el camarero del Bar Coyfer, de Madrid, a unos clientes que llevaban siete días esperando a que el camarero retirara unas migas de pan y unas servilletas dejadas por el anterior comensal.

“En 2020 compraremos otra pero por ahora sólo tenemos la que hemos usado toda la vida”, han explicado los camareros, asegurando que sacuden las migas de pan en cada nuevo uso. La bayeta la compró Manuel Fraga cuando estaba al frente del Ministerio de Turismo en 1964. Hasta entonces, las mesas de los restaurantes se desballestaban tras cada comida y se construía una nueva para cada cliente, pero el ministro franquista modernizó la hostelería española a fin de abaratar costes.

“Un cliente podrá aprovechar el mobiliario del cliente anterior, se ofrecerán platos diferentes cada día basados en la cocina tradicional a un precio ajustado y se limpiará la mesa mediante una bayeta que se guardará en la conserjería del Ministerio de Turismo, situado en el Paseo de la Castellana de Madrid”, rezaba la normativa franquista, aún vigente hoy en día.