Los españoles que a los 50 años no hayan cumplido sus sueños de juventud tendrán que compensar a la sociedad por su fracaso vital mediante una sanción económica. Así lo establece el Gobierno en un comunicado difundido hoy en el que se argumenta que “el cumplimiento de los propios sueños constituye un compromiso cívico ineludible”.

La medida se ha tomado tras los últimos informes encargados al Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), que advierten una alarmante carencia de astronautas, cantantes de rock y superhéroes entre la población activa. Son datos que contrastan con los sueños de juventud, en los que miles de españoles se comprometen cada día a desempeñar estas tareas que luego nadie asume.

“Si uno dice que hará determinadas cosas y luego no las hace, es lógico que se le exijan responsabilidades. Los niños españoles han estado soñando por encima de sus posibilidades, han sembrado expectativas que ahora no se han cumplido”, explica el Gobierno en su comunicado.

“Tendríamos que ser los líderes de Europa y del mundo y tendríamos que haber colonizado Marte si nos atenemos a los informes que el CIS elaboró en los años ochenta y noventa”, lamenta el Ejecutivo.

De hecho, el Gobierno de España elaboró un plan de choque en los años noventa “porque todo parecía apuntar que habría más astronautas de los que la tecnología aeroespacial podría asumir por mucho que se invirtiera en esta materia”. Estas precauciones no sólo han sido estériles sino que han ocasionado dispendios inútiles que ahora sus responsables deberán asumir personalmente.

“El problema es que el sistema de pedir deseos al soplar las velas de cumpleaños experimenta fallos evidentes”, señala el abogado José Antonio Garrigues, que cree que culpabilizar al ciudadano es “la solución fácil”.

Las autoridades se comprometen a invertir en campañas de sensibilización que enseñen a los niños a soñar con ser camareros, jefes de planta en algún centro comercial o parados de larga duración.