El alcalde de Girona, Albert Ballesta, afirma que se ha visto obligado a dimitir después de que sus socios de gobierno se negaran a aprobar su sueldo, los cargos de confianza y su nuevo título como ‘Señor de Invernalia, Guardián del Norte’. El cargo, según él, le corresponde legítimamente después de que Girona se haya convertido en “una de las principales capitales de los Siete Reinos” durante el rodaje de la última temporada de Juego de Tronos.

“Maldigo a los dioses, me concedieron una victoria vacía”, ha declarado Ballesta.

El exalcalde ha comunicado su renuncia a través de cuervos mensajeros, mediante los que ha querido mandar un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía asegurando que el Ayuntamiento de Girona seguirá siendo “el bastión del Norte, faro vigilante ante la amenaza de los Otros”.

En el escrito, el ya exalcalde asegura que la decisión ha sido “dolorosa”, pero que se va “porque apenas puedo soportar el peso de los Siete Reinos sobre mis espaldas cansadas”. También lamenta que se haya querido dar una imagen de él “muy lejos de la verdad” y se muestra confiado en que “el tiempo pondrá las cosas en su sitio”.

“Allí donde va el rey, el reino lo sigue” ha sido lo único que ha declarado justo antes de abandonar la ciudad a caballo. Según fuentes cercanas, piensa recuperar los dominios una vez reúna suficientes apoyos en el Norte.

La ciudad de Girona ha lanzado fruta podrida y heces al rostro de Ballesta mientras éste abandonaba la ciudad. Sus aliados y bastardos serán ejecutados públicamente el próximo 24 de abril y sacrifidados al Dios Rojo, R’hllor, Señor de la Luz, el Corazón de Fuego, la deidad que veneran en Girona desde el año pasado.