El presidente argentino Mauricio Macri admitía esta mañana en una rueda de prensa junto al ministro de Finanzas Públicas, Alfonso Prat-Gay, que el Pibe interanual argentino ha aumentado más de un 30% en los últimos meses, rozando el quilombo.

Aunque el mandatario ha insistido en que “el regreso del mercado unificado se arma, de a poco, ganando la confianza de los compadres”, la exportación de boludos sigue sin remontar pese al moderado optimismo del presidente de la Cámara Argentina de Exportadores, Enrique Mantilla, que predice una lenta reducción de la inflación pelotuda.

“La llegada de Macri alejó la piba de riesgo, que dejó de joder, y mejoró la política monetaria, pero la gestión de boludos anda como turco en la neblina”, señala Daniel Artana, economista jefe de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL).

Macri ha concluido su diagnóstico de la situación anunciando que Argentina se centrará en las minas para que bajen los pibes.