Con la intención de determinar que no ha pactado antes con nadie, y siguiendo el protocolo ancestral del Parlamento, Alfonso Guerra se ha encerrado en el baño del Hemiciclo con Pedro Sánchez a fin de hacerle la “prueba del pañuelo”. Multitud de periodistas se han agolpado frente a las puertas del aseo esperando que el patriarca socialista apareciera.

Desde que se apalabraran, Albert Rivera y Pedro Sánchez han repetido una y otra vez que su unión es pura pero, para ello corroborarlo, Alfonso Guerra, como patriarca del PSOE, debía mostrar que su candidato se presenta a la investidura sin mácula. “Los hemos ‘apalabrao’ con los de Rivera y está todo listo, pero antes del ajuntamiento hay que hacer lo que hay que hacer”, explicaba Guerra tras presentar a Sánchez, ya peinado y muy nervioso, ante los medios.

Según confirmaba un diputado, no se esperan grandes noticias durante el día de hoy. “Aquí te prometen que no van a pactar con nadie pero son todos más putas que las gallinas y perdón por la expresión”, ha admitido. “Sánchez se va con cualquiera porque lo que quiere es investirse y, como Guerra tiene las uñas muy largas, pues…”, ha insistido esta fuente, confiando en que la prueba del pañuelo no dará grandes titulares.

“Tres rosas del PSOE como cuatro soles, el candidato es puro”, ha proclamado Alfonso Guerra al salir del baño mostrando el pañuelo con manchas de sangre que evidencia que Sánchez es virgen y está listo para ser investido.

Aunque la investidura de Sánchez se iniciará hoy, se espera que los festejos se alarguen tres o cuatro días -hasta el viernes por la noche- o incluso hasta junio.