Con lágrimas en los ojos y totalmente fuera de sí, Pedro Sánchez ha comparecido esta mañana en la sede de Ferraz para preguntar a la militancia del PSOE sobre el pacto que ha firmado con el hombre que ha elegido. El líder socialista y candidato a la presidencia ha asegurado tener la “suficiente madurez política” como para saber lo que quiere.

“Puede que no os guste a vosotros, pero creo que Albert es bueno para mí y tengo derecho a elegirlo y amarlo, os guste o no”, ha declarado el líder socialista entre gritos, sin poder contener el llanto.

“Presidiré con él, no podéis impedírmelo, pero me gustaría contar con vuestro consentimiento”, ha explicado el político intentando mantener la calma. Sin embargo, según ha declarado a continuación mientras aseguraba ser capaz de “cualquier cosa”, Sánchez ha informado que su intención es presidir España “aquí o lejos de aquí, en otro sitio, donde no podáis controlarme”.

“Me voy a pegar un tiro si no celebro mi investidura con él la semana que viene, os lo digo muy en serio”, ha declarado para acabar.

Fuentes del PSOE revelan que Pedro Sánchez lleva meses enfrascado en los preparativos de su legislatura y que no puede evitar romper a llorar tres o cuatro veces al día. “Está muy nervioso y tiene dudas… aunque estas alianzas hoy en día no significan tanto como significaban para nuestros padres políticos”, ha explicado un alto cargo de la formación.

“Os odio”, ha gritado Sánchez a su militancia justo antes de retirarse corriendo para encerrarse en su despacho y escuchar “Forever Young” en bucle y a un volumen muy alto, según las mismas fuentes.