Pinta toda la casa con mensajes de amor
¿Recuerdas cuando de adolescente hiciste aquella pintada frente a su casa de “Tomás ama a Maite”? Es el momento de revivir esa pasión. Compra diez botes de spray y pinta esa misma frase en las paredes de toda la casa, que no quede un solo hueco sin una muestra de cariño.

Sierra el colchón en forma de corazón
Prepara la cama para vuestra noche de pasión. El colchón de viscolátex de doble muelle de 560 euros que comprasteis al mudaros a ese piso está muy bien, pero hay que darle ese toque especial que la conquistará. Hazte con una sierra mecánica y recórtalo en forma de corazón. Asegúrate de que los bordes del somier queden bien pulidos para evitar rozaduras, rasguños o cortes.

Empapela el techo con fotos de su Instagram impresas
Recupera vuestras fotos románticas. Empapela con ellas los muebles y las ventanas de la casa. Que allá donde mire haya un recuerdo de esos momentos tan mágicos que habéis pasado juntos. Si en su Instagram sólo hay fotos de su ex no pasa nada porque San Valentín es un día dedicado al amor en mayúsculas, sin personalizar.

Instala un dispensador de preservativos en el pasillo
La noche de San Valentín hay que dedicarla a hacer el amor varias veces. Según el Instituto Nacional de Estadística, los españoles hacen el amor 73 veces durante esta jornada tan especial. ¿Por qué conformarse con una caja de preservativos cuando puedes arrancar un expendedor de condones de la puerta de la farmacia y llevarlo a casa? Cabe la posibilidad de que te detengan y pases dos años y medio en la cárcel por robo, desperfectos y escándalo público. ¿Pero qué es eso comparado con la cara de sorpresa de tu pareja cuando lo vea en mitad del recibidor?

Contrata mariachis
Contrata cuatro mariachis, escóndelos en el armario empotrado del cuarto y diles que salgan a cantar “Cucurrucucú Paloma” cuando empecéis a hacer el amor. Le recordará al viaje a Cancún donde le propusiste afianzar vuestra relación, aunque es cierto que las trompetas pueden desconcentrar un poco al principio.

Si el presupuesto no te alcanza para los mariachis, prueba a contratar al boliviano del metro para que os toque “El cóndor pasa” con la flauta de madera. Lo mismo no es, pero tu pareja sabrá valorar el detalle.

Construye una chimenea improvisada en el salón
Las chimeneas siempre ayudan a crear un ambiente acogedor y romántico. Si en vuestro piso no tenéis una, que eso no impida que toméis una copa de vino al calor del fuego. Pica el suelo de la casa y, con las tablillas arrancadas del parquet, crea una fogata en mitad del salón. Es recomendable rodear la fogata con garrafas de agua de litro y medio que actúen como cortafuegos; lo último que queremos es que el nidito de amor acabe siendo pasto de las llamas.

Busca alguien que cuide de tus hijos durante todo el año
Un elemento de tu hogar que puede arruinar cualquier velada de San Valentín es la presencia de tus hijos. Nadie te va a juzgar si, sólo esa noche y las 365 siguientes, te buscas a alguien que se haga cargo de ellos.

Grabad vuestros nombres en los muebles
A la mañana siguiente, dad un paseo por el pasillo, cogidos de la mano, y deteneos un segundo para grabar vuestros nombres con las llaves en uno de los muebles como los enamorados llevan haciendo desde hace siglos. Vuestro amor será eterno… todo lo eterno que es un mueble de Ikea.