En virtud de un acuerdo suscrito con el operador de telefonía, España pasará a llamarse Vodafone España a partir del mes que viene, según anunciaba el presidente en funciones, Mariano Rajoy, hace unas horas.

Rajoy ha explicado que el acuerdo permitirá “acometer el ajuste de 5.000 millones que nos exige Europa para cumplir las metas de déficit”, aunque ha matizado que la inversión de la compañía será bastante menor “pese a que todo suma”.

La medida se efectuará gracias a la aprobación de un Real Decreto-ley que, como tal, no tendrá que ser ratificado por el Congreso de los Diputados. La falta de debate parlamentario y la urgencia con la que se ha cerrado el trato han levantado duras críticas por parte de la oposición, que denuncia, en palabras de Pedro Sánchez, que “el señor Rajoy está aprovechando la coyuntura actual para hacer y deshacer a su antojo mientras nosotros estamos distraídos intentando formar un gobierno estable”.

El jefe del Ejecutivo en funciones ha insistido en que “este acuerdo de un año permitirá mejorar la cobertura social, financiera y del móvil”, y ha aprovechado para aclarar que el rey se llama ahora Felipe One, tomando prestado el nombre de la oferta de fibra óptica de Vodafone.

Los españoles, a partir de ahora, se llamarán “vodañoles” y ya se está gestionando la inclusión del término en el diccionario de la Real Academia.

“España nos roba, Vodafone nos roba y, ahora, nos roban juntos”, se quejaba esta mañana el presidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, que ha aprovechado para reclamar una vez más “que se nos libere poniendo fin al contrato de permanencia”.

“No se retiren, por favor. En unos minutos, una operadora les hará una breve encuesta para valorar mi comparecencia”, ha pedido Rajoy Yu a los periodistas antes de terminar su comunicado de prensa.