Con el objetivo de “acallar las voces que han acusado a la organización de discriminar a miembros de la industria por cuestiones raciales”, el jurado de los premios Óscar de este año apostó ayer por conceder al actor Denzel Washington una estatuilla al “mejor negro”.

“Te lo mereces, has sido un negro excelente”, exclamó desde el escenario el actor Arnold Schwarzenegger, sosteniendo una estatuilla pintada para la ocasión con una capa de betún.

Totalmente desconcertado, Denzel Washington se levantó de su asiento y abandonó la ceremonia junto a decenas de personas que, como él, se mostraron indignadas. En el escenario, Schwarzenegger reclamaba su presencia sin entender el enfado e incluso llegó a animar a Washington cantándole “Porque es un negro excelente y siempre lo será”.

Minutos después, en las inmediaciones del Dolby Theater, se registraban disturbios y enfrentamientos entre ciudadanos afroamericanos y la policía.

“Con esta gente es imposible acertar”, explicaba a la prensa uno de los miembros de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas. “Si no les nominas se enfadan y si les das un premio también. A veces dan ganas de no dejarles entrar a este tipo de cosas para evitar problemas”, añadió.

“Pues se lo daremos a otro. Será que no hay negros”, insistía Schwarzenegger sin entender el revuelo.