El pasado 10 de enero, Toni Almendro, locutor de Radio 3, visitaba el Centro Médico San Francisco de Asís aquejado de molestias en el costado izquierdo. Tras realizarle las pruebas pertinentes, le diagnosticaban un cólico nefrítico. “Ah, sí, sí, los conozco desde su época maquetera. ¿Cuándo tocan?” respondió Almendro.

Germán Garrido, médico de cabecera del locutor, trató de explicarle la naturaleza de su dolencia y el tratamiento para la misma; sin embargo, éste siguió refiriéndose al “sonido tan guitarrero que los Cólico Nefrítico habían conseguido sacar en su último sencillo” y hablando de “la falta de frescura que se notaba respecto a sus primeros álbumes de estudio, mucho más gamberros y fresquitos”.

“Me gustaban más en su primera época, cuando aún se llamaban Piedras. Su single promocional, “Cálculos en el riñón”, era un ejercicio de pop sin complejos con un sonido muy personal”, añadió el crítico musical. Seguidamente, trató de convencer al equipo médico del centro de que le facilitasen el contacto de alguno de los miembros de la supuesta banda para que le pusiesen en lista y no pagar así entrada en el concierto.

Incluso cuando tuvo que ser intervenido de urgencia, tras una importante hemorragia por vía renal derivada de la dolencia, Almendro siguió en sus trece. “El grupo no está mal pero se les nota la influencia clarísima de los Úlcera Péptica, que a su vez copiaban claramente a Pancreatitis. Buenísimos, a ver si reeditan ya sus vinilos y les montan algo en el Primavera Sound”, dijo Almendro antes de ser anestesiado.

Almendro fallecía veinte minutos después, durante la intervención, de una parada cardíaca irreversible. El doctor Garrido le comunicó a Javier Benítez, también locutor de Radio Nacional y amigo íntimo de Almendro, la muerte súbita del locutor. “¿Muerte súbita? ¿Pero esos no se habían separado?” contestó Benítez.