Revelando que no hay un solo dato que demuestre que la homeopatía sea un fraude, un estudio diluido en agua publicado el pasado viernes por la Universidad de Gandía asegura que la homeopatía puede tener fundamentos científicos “especialmente si diluimos los datos hasta que apenas queda rastro detectable de ellos”.

“Si introducimos un artículo científico en un recipiente con agua que ocupe diez veces su volumen original, la homeopatía va ganando efectividad. Y si elevamos esa dilución hasta que cada dato se sumerja en 10.000 partes de agua, apenas podemos distinguir nada en contra”, explica el científico que ha capitaneado el estudio. Según explica, los científicos fueron más allá y llegaron a diluir cada folio del estudio en un factor de 10×60 “hasta que todo era papel mojado”.

“Si se empieza con una solución de 1 mol/L de un dato, la disolución decimal requerida para reducir el número de moléculas a menos de una fórmula por litro es de una parte en 1×1024. Y más allá de ese límite apenas queda nada del artículo científico original y ahí es cuando la homeopatía empieza a mostrarse como realmente efectiva”, afirma el investigador. “¿Qué pone aquí? ¿”Resultados concluyentes” o “resultados inconcluyentes”? No se sabe porque el agua ha corrido toda la tinta”, sentencia.

Esta semana también se ha sabido que un equipo de científicos hipocondríacos ha logrado descubrir una vacuna para una enfermedad que ni siquiera existe. “Quizá no existe pero yo me la noto”, declaró el jefe del equipo de hipocondríacos. “Creo que la vacuna no ha servido para nada porque me la sigo notando, voy a morir seguro”, aseguró.