Zara, la enseña del Grupo Inditex, ha tenido que retirar una de sus prendas de todas las tiendas que tiene repartidas por el mundo al ver cómo te quedaba a ti, que con estas piernas de mulo de carga que tienes parecía que te habías metido dentro de un saco de patatas.

“El diseño lucía bien tanto en las modelos del catálogo como en los maniquíes, pero luego llegó ella y convirtió meses de trabajo en una broma de mal gusto”, admite un portavoz de la compañía refiriéndose a ti.

La marca considera “difícil de creer” que este vestido entallado “le haga ese culo, le tape el poco pecho que tiene y dé la sensación de que está embarazada de ocho meses”. Los responsables de Inditex creen que ya podrías haber ido a comprar “a un puto H&M”.

“¿No tenía otra cosa que ponerse? ¿En serio?”, se preguntan los diseñadores, que creen que los clientes de Zara, con sus cuerpos “rechonchos y desproporcionados”, desmerecen su labor profesional.

“Zara daría aún más beneficios si sus clientes tuvieran cuerpos a la altura de nuestros productos”, sentencia el portavoz de Inditex. “A veces pagaríamos dinero a ciertas personas para que no compraran algunas de nuestras prendas”, insiste. “Que las destrozan, cojones”, añade. “Mira, ahora acaba de entrar una vieja. ¿Qué hace aquí? Que se vaya a un parque”, exige.

Tras comprobar que las acciones de la empresa se han desplomado un 23% en Bolsa, Inditex ha decidido prohibirte la entrada a sus establecimientos al tiempo que te recomienda “unos vaqueritos y una camiseta ancha, hija mía, pero nada de vestidos porque vaya tela, ¿eh nena? Telita lo tuyo”.