Los cambios experimentados por la sociedad estos últimos años han llevado a la empresa Ferrero, fabricante de los conocidos huevos de chocolate Kinder Sorpresa, a presentar un nuevo producto que ya no esconde ningún obsequio en su interior. Ahora, la supuesta sorpresa se verá a simple vista para que los niños puedan satisfacer su curiosidad sin tener que esperar.

“Yo no tengo tiempo para comerme un huevo de chocolate, abrir un plástico amarillo con los dientes y luego montar cuatro piezas minúsculas que se supone que me tienen que sorprender. La vida no es una puta gincana”, confirma Alvarito Bosch, alumno de Primaria.

“Si tienen algo realmente interesante, que sea lo primero que enseñen. Parece mentira que haya que recordarles los principios básicos del marketing a estos paletos”, añade el niño.

Así pues, el nuevo Kinder Spoiler no se andará con rodeos: los niños podrán ver el juguete sorpresa antes de adquirir el producto y tendrán la oportunidad de comparar las distintas ofertas para quedarse con la mejor.

“Mira esto: una puta rana de plástico. Una rana dentro de un huevo. ¿Alguien se ha parado a pensar en lo desagradable que resulta esta imagen? Esto a mí me produce asco, no sorpresa. Otro, enséñeme otro y que no sea ninguna de estas mierdas porque cojo y me voy”, exigía Bosch al dependiente de una tienda de chucherías.

El Kinder Spoiler, anunciado esta misma mañana, aún no ha llegado a nuestro país, por lo que los potenciales clientes se muestran muy nerviosos y exigen su inmediata distribución. “Nos ponen la miel en la boca y ahora nos piden que esperemos. ¿De qué coño van estos hijos de puta?”, insiste Bosch.

“Por cierto: compré una caja de bombones Mon Cheri y sigo siendo virgen. ¿Qué timo es este?”, pregunta el niño.