Tras un día persiguendo y golpeando manifestantes junto al resto de compañeros de su escuadrón, el antidisturbios D505B582 informó ayer a la prensa que estaba deseando llegar a casa para conectarse al “Call of Duty” en línea “y poder desconectar del trabajo un poco”.

“La verdad es que es agradable poder descansar un rato dejándome llevar por esta espiral de violencia gratuita sin consecuencias legales”, declaró ayer por la tarde mientras jugaba al popular videojuego tras una dura jornada “repartiendo leña”, en sus propias palabras.

“Simplemente, necesitaba relajarme un poco haciendo algo para lo que no necesite pensar”, explicó.

El agente D504B582 ha reconocido que el anonimato que garantiza la red “hace a veces que salga lo peor de ti” pero, según dice, “mucha gente se lo busca porque te insultan por el pinganillo de la Xbox y hay que ir a por ellos”. Reconoce también que la mayoría de sus contrincantes son niños de corta edad “y a veces da cosa machacarles la cabeza con el rifle francotirador porque los ves corretear y se quejan, pero ellos ya saben a lo que vienen aquí”.

“Es cierto que este tipo de juegos son muy violentos y pueden fastidiarte la cabeza, pero es solo un juego y además yo me imagino que son ciudadanos y ya está”, ha dicho.

El agente espera que el año que viene el juego incorpore muletas-pincho a su lista de armas. “Va a molar mil”, ha dicho.