Cegado por la sublime fuerza del amor, un agente de tráfico increíblemente enamorado se ha dejado llevar y ha obligado a cientos de coches a aparcar formando un enorme corazón dándoles la oportunidad de participar del milagro del amor, una fuerza que todo lo puede, según han informado diversas fuentes.

Mientras ha hecho señales para dirigir a todos los coches y formar el símbolo universal del amor, el agente ha interpretado el tema “I was made for Loving You” de Kiss multando con 600 euros a los conductores que no le han acompañado con el claxon. Según las fuentes, el urbano ha perdonado la sanción a todos aquellos que posteriormente han asegurado estar también enamorados.

A última hora de la mañana, el agente de tráfico, completamente fuera de sí y obnubilado por la prodigiosa influencia de Cupido, ha dejado en los parabrisas de todos los coches de Madrid pétalos de rosa y notas de papel en las que ha escrito “Estás multado por ser precioso”, “Mi credo eres tú. Tú mi religión” o “Esta ciudad tiene hoy tu rostro, tu sonrisa”.

“Este hombre está abusando de su autoridad. ¿No entiende que vamos a llegar tarde al trabajo por su culpa?”, se ha quejado uno de los conductores, absolutamente incapaz de ser partícipe del regalo maravilloso del amor, un milagro que nace de lo más profundo de nuestra alma y que nos arrastra a todos hasta gritar TE QUIERO, SÍ, TE QUIERO. ¿Tanta vergüenza nos da decirlo en voz alta? ¿En qué nos hemos convertido si no podemos mirar a un desconocido a los ojos y decirle que le amamos? Distintas fuentes han asegurado, contagiadas por el ejemplo del humilde agente de tráfico, que no pasa nada si quieres aprovechar cualquier resquicio de tu trabajo o de tu vida cotidiana para gritarlo a los cuatro vientos y decírselo a todo el mundo.

Al cierre de la edición, las fuentes han confirmado, una vez más, que te quiero.