La ministra de Sanidad, Ana Mato, ha anunciado hoy que las locas del coño que vayan al psiquiatra para tratar su dolencia no podrán acudir al ginecólogo, y viceversa.

La medida se ha tomado para eliminar duplicidades y “poner freno a su tendencia a marear a varios especialistas de forma simultánea”.

Son muchas las locas del coño que hasta ahora contaban sus problemas a varios médicos de la sanidad pública al mismo tiempo, generando confusiones y dificultando su propia curación.

Algunas engañan a su médico con otro y encima se lo cuentan

“Primero te dicen que eres el que mejor las está tratando, pero luego te dejan caer que han conocido a uno en otro hospital que creen que realmente entiende cuáles son sus necesidades. Y les dices que se queden entonces con el otro especialista, pero son incapaces de decidirse y prefieren mantenerte a ti en vilo por si acaso. Locas del coño, vaya”, explica el jefe de la unidad de psiquiatría del Hospital Gregorio Marañón.

La decisión del Gobierno ha molestado a muchas pacientes, que defienden su derecho “a estar con quien queramos y si es con varios a la vez pues por qué no, ya que ellos también atienden a la vez a mucha gente y te hacen sentir especial pero en realidad sabes que eres una más, ¿que no?”, ha declarado una de las afectadas.

Las fuerzas de seguridad de varios centros hospitalarios del país han tenido que actuar hoy para evitar altercados, pues numerosas locas del coño han montado escenas y han intentado provocar celos a distintos facultativos.

“Mi vida es mía y mi cuerpo es mío y yo decido quién lo toca y a veces les quiero a todos porque me cuidan y otras veces creo que son todos unos hijos de puta y que la Sanidad se está yendo a la mierda porque resulta que ya no importan mis sentimientos”, insistía una de las alborotadoras, añadiendo que “mi ginecólogo puede ser un ángel pero también un demonio”.