El presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha abandonado esta mañana el grupo de Whatsapp que creó hace seis meses Mariano Rajoy y al que fueron invitados los principales líderes políticos del país a excepción de Gaspar Llamazares, que tiene un Nokia 3210 sin Internet.

“Mandan chistes y tonterías”, argumenta Mas

El gesto, que ha sido interpretado por el Gobierno central como “un desplante y una renuncia al diálogo”, no tiene según Mas ninguna connotación política. “Continuamente se están mandando fotos de comida, de puros, o autorretratos hechos en los baños del Congreso. Por no hablar de la obsesión de la portavoz del Ejecutivo de adjuntar imágenes de su gato en todas las posturas posibles”, ha argumentado el mandatario catalán, que insiste en que no tiene tiempo “para este tipo de cosas”.

Todos los integrantes de este chat comunitario admiten que el grupo “ha adquirido una función más bien lúdica”, y que el propio Rajoy se permite hacer bromas del tipo “Eh, me han chivado que hoy sobre las 2 salgo en Antena 3, poned el vídeo a grabar!!”.

Pese a ello, la mayoría de los participantes censura la actitud de Mas: “Si no quieres recibir notificaciones puedes silenciar el grupo en los ajustes, no hace falta que te vayas sin decir nada”, argumenta Soraya Sáenz de Santamaría. La propia portavoz del Gobierno sugería “volverle a invitar, a ver qué hace”.

Otros, como el ministro Luis de Guindos, bromeaban asegurando que “lo que le pasa a este es que se ha enterado de que el Whatsapp será de pago”.

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, cuyo apodo en Whatsapp es “El Gordaco”, está convencido de que “Artur Mas no tardará en ser expulsado del grupo ‘Europa’, por listo”.

A raíz de esta polémica, el diario El Mundo ha anunciado la próxima publicación de una lista de personas que podrían pertenecer al grupo “ETA” de este mismo sistema de mensajería.