El ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, ha abordado hoy a varias jóvenes pertenecientes al grupo feminista Femen que se encontraban reunidas para hablar de sus próximas acciones de protesta.

Gallardón ha entrado por la ventana del local a las diez de la mañana mostrando su miembro viril, que se balanceaba al ritmo de sus caderas mientras el ministro gritaba consignas a favor de la democracia.

“Esto es hablar el lenguaje de los jóvenes”, dice el ministro

La acción del ministro es, según sus propias palabras, “la justa respuesta que había que dar a estas chicas después de que ellas me interrumpieran a mí colándose en el Congreso de los Diputados”. El titular de Justicia admite que se quedó con ganas de replicar a las activistas desde su irrupción el pasado mes de octubre. “Los demócratas debemos responder con mano de hierro a este tipo de afrentas, pagando si cabe con la misma moneda”.

El pene de Gallardón “tenía frases apuntadas en boli”, según cuentan las activistas, pero “no las hemos podido leer bien porque se movía mucho”. Las jóvenes sí han visto la pintada que lucía el político en sus nalgas cuando se ha bajado los pantalones segundos antes de abandonar la estancia: “En la nalga izquierda ponía ‘respeto’ y en la derecha ‘a las instituciones'”, han confirmado.

Femen ha interpretado la acción del ministro como “un gesto de acercamiento”, pero lamenta no haber podido leer bien sus propuestas “en este pene arrugado”. Por este motivo, el grupo feminista responderá “enviando a un par o tres de chicas al Congreso con pintadas en las tetas preguntando ‘¿Al final lo del aborto cómo ha quedado?'”.